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Fr. Jesús García - Misionero Capuchino

Fr. Jesús García

Misionero Capuchino

 

La sencillez de la vida cotidiana en medio de los pemones

Escenas gransabaneras de un fraile capuchino

 

Escenas gransabaneras  de un fraile capuchinoDesde esta sección de Venezuela Misionera, ustedes han podido conocer diversas experiencias de vida evangélica de muchos hombres y mujeres que apuestan por algo más, que creen en la civilización del amor y que trabajan conseguir, desde la fe en Jesucristo, una luz de esperanza para el mundo desde sus propuestas misioneras.  Durante este año, como en otras oportunidades, vamos a caminar junto a Jesús García, fraile capuchino, quien nos contará con detalle su experiencia formativa y apostólica que, durante estos últimos años, ha tenido en medio de los indígenas pemones del Vicariato Apostólico del Caroní.

Llegada a la capital municipal

El fraile y los tres formandos, exseminaristas tachirenses, toman un taxi para ir del terminal hasta el convento; aseo, desayuno, reencuentro fraterno; el fraile acuerda con Miguel, superior local, párroco y vicemaestro de novicios, celebrar en la tarde el capítulo local (reunión de comunidad). Antes de almorzar, Miguel y el fraile beben un güisqui, con el Obispo y con Jesús De La Torre; güisqui del bueno, contra las sugerencias de algún charlatán de boina roja.

Pasos en el Vicariato

De La Torre trabaja ya en la Educación Religiosa Escolar y su esposa, Rita, en la escuela ‘Fe y Alegría’; Jesús y Rita viven en frente de la casa episcopal. Javier Mendizábal, voluntario español, ya se encuentra también en Sta. Elena, con su esposa, Mari Tere, entusiasmado con una página web sobre la cultura pemón; sigue trabajando en la digitalización de la Logoteca, alrededor de mil horas de grabación sobre la cultura pemón, herencia invalorable de Fr. Cesáreo de Armellada.

Entrar en ritmo

Capítulo local: el fraile presenta una propuesta de proyecto comunitario (el del año anterior, con algunos ajustes); los postulantes dialogarán y harán sugerencias. El fraile concelebra con el Obispo, en la noche; como de costumbre, predica; va retomando los hilos de la cotidianidad. Tertulia a la luz de la luna, con el guardián (superior local, en lenguaje franciscano); los postulantes se retiraron pronto.

Próxima misión: Monte Bello

Miguel logra, por fin, confirmar que los de Monte Bello esperarán al fraile, y los tres postulantes, en el puerto correspondiente, en el río Yuruaní; el párroco los lleva hasta el lugar; tres muchachos los aguardaban; Rafael es el líder, hace de guía; dos horas de caminata hasta el poblado; apenas llegan, Clementina, una de las ancianas de la comunidad, les brinda casabe, tumá y kachiri (comida típica de los pemones); allí mismo, en casa del ‘Piasán’, sobrenombre de uno de los vecinos, se hospedan. Ana Rivero, educadora, se acerca a saludarlos y les muestra la escuela; pronto se hace presente Emeterio, el coordinador educativo, quien propone hacer un horario; él se encarga de pegarlo en la puerta de la capilla; Ana lleva al fraile a visitar algunas familias; una pareja de seglares franciscanos le obsequia con unos cambures.


Al caer la tarde

Escenas gransabaneras  de un fraile capuchinoEn la tarde tienen confesiones y rosario (60 participantes); Clemencia cocina para los visitantes (desayunos y cenas); cenaron temprano; los postulantes hicieron sombras chinescas, improvisadas, y los presentes disfrutaban; los tachirenses se retiran; el fraile queda conversando con la familia de Clementina (no posee documentos de identidad, pero debe tener alrededor de setenta años). Ella vino, ya casada, desde un sitio cercano a Chinikén, en el Aponwao, a raíz de la muerte de su padre, asesinado, según dice, por kanaimas. Alguien cuenta que Eleuterio Franco, con un grupo de San Francisco de Yuruaní, quiso sacarlos de la Iglesia Católica, pero viendo que estaban firmes en su identidad eclesial no regresaron.

La jornada siguiente

Levantada, aseo, cafecito, desayuno, confesiones, misa (setenta personas); homilía centrada en el texto evangélico; lectura de las señales de la naturaleza y de la voluntad de Dios (en la conciencia, en los mandamientos, en Jesús); reunión con los docentes y con algunos miembros de la junta directiva; el fraile presenta y comenta el material de ‘Ministerios laicales’; insiste en los compromisos asumidos en las asambleas parroquiales de Campo Alegre y Mapaurí.

Manos a la obra

Almuerzo y asamblea comunitarios; entre los ecos: les extraña que una carta del Papa haya tardado tanto en llegarles (mensaje de Juan Pablo II a los pueblos indígenas de América); les parecen bien las líneas de la nueva evangelización y los compromisos de las asambleas nombradas; piden formación y acompañamiento; Emeterio luce como un líder con espíritu emprendedor; habla de un proyecto de siembra de ‘tepiridek’ y de otro de construcción de una chalana sobre el Yuruaní; el primero es un acuerdo con ‘Mayú’ (Edelca) y el segundo lo presentó a la cámara municipal, pero dicen ‘no tener recursos’; tiempo libre para ir a bañarse y descansar; el fraile estudia con los postulantes parte del texto ‘Los pemones’, para iniciarlos en la realidad y la cultura de los dueños de esta hermosa tierra; cena temprana y retirada a la churuata.

Otra jornada formativa

Rutina matutina; confesiones; misa (sesenta personas); homilía centrada en el Evangelio dominical (llamada a ocupar el puesto del servidor); encuentro con los docentes sobre fundamentos filosóficos de la Guía pedagógica local, que están elaborando; los maestros tienen en sus manos la Guía pedagógica pemón, en cuyo diseño participaron Emeterio y Ana; un trío de ancianos toma parte en la reunión; almuerzo (Ana compró una gallina para hacer una buena sopa); despedida.

De regreso a casa

Hora y media de caminata; llegaron temprano a la casa de la familia de Rafael; esta vez el guía era Prisciliano; Ramón, uno de los maestros, quien vino por otra ruta, en bicicleta, y Cecilio, que trajo el bolso del fraile, les alcanzaron en dicha casa; descansaron un poco y fueron puntuales en la llegada al puerto; veinte minutos más tarde llegó Manolo, macuxi, carpintero y buena gente, con el toyota del noviciado, desde la capital municipal; dejaron a Cecilio en San Ignacio; cerca de las seis estaban en Santa Elena, odalisca del Akurimá; tiempo de aseo y descanso; cena; los postulantes ven una película de acción, en video.


Los domingos de San Ignacio

Escenas gransabaneras  de un fraile capuchinoEl fraile sale temprano con el Pbro. Lucio, a quien deja en Mapaurí; el fraile preside la misa, poco concurrida, en S. Ignacio; homilía centrada en los motivos de octubre (Rosario, Biblia y Misiones) y en el Evangelio correspondiente (del poder al servicio); conoció a la médico, una pequeña rubia, y a Reina, una pemón empleada de Edelca, que tiene un hijo estudiando en ‘Fe y Alegría’ de Mérida y otro en Wonkén; regresó a Mapaurí, donde se encontró con Javier, a quien todavía no había saludado, aunque ya hace varios días que este vasco regresó al Vicariato; hizo eco a los buenos comentarios del Obispo sobre su trabajo (la página web y el fondo documental digitalizado); el fraile disfruta del kachiri y de la compañía de Lucio, Ángel y Papalín; Ángel, docente, dice que una vez más ha fallado la oferta universitaria de la Simón Rodríguez; el fraile vuelve a casa acompañado por Esteban, el jefe de Mapaurí, y otro líder con su esposa; asistirán a un encuentro sobre demarcación, en Manakrü; los deja en el ‘Fe y alegría’;

Otra de las comunidades

Después de almuerzo y siesta, baja caminando a presidir la misa en la capilla S. Francisco; reencuentro con Nieves, Angélica, Patricia, Carlos, Trinidad; Angélica ha conquistado para la misa a una vecina amiga de su hija, una preciosa morena; Trinidad se acercó a saludarle y el fraile le comentó lo de la hija de Leobaldo, el jefe de Monte Bello; una niña de nueve años, con malformación congénita, que necesita ser vista por especialistas; el fraile ofrece darle apoyo, para que ella ayude a la familia, y la niña sea traída al Hospital de Sta. Elena.

Siguen las relaciones públicas

Al cerrar la capilla, el fraile vio a Nátaly y su hermana entrando en el callejón del puente sobre el Uairén; las acompañó a casa; conoció a su padre; conversó con María Clara y con Salvio, madre e hijo, ambos limitados por sus enfermedades; conoció también a Daniel, el esposo de Nátaly, un testigo de Jehová; Jorge, otro hijo de María Clara, le brindó un jugo; el fraile regresó a casa justo a tiempo para la cena; se retiró pronto; tiempo de hamaca, tiempo de ‘El Señor’ de Romano Guardini; hace eco a algunos temas (la oferta del Reino rechazada por los jefes y por el pueblo judío; la necesidad de la Pascua; el demonio que fracasa con Jesús pero ‘triunfa’ con los jefes judíos y con el grueso del pueblo; la historia como combate entre el nuevo pueblo de Dios, con su Cabeza, y las huestes de satán; la consaguinidad espiritual [los que viven de acuerdo a las Bienaventuranzas]).

Una jornada cualquiera

Clase matutina con los postulantes del Catecismo Universal de la Iglesia Católica; el fraile hace una introducción, en base al planteamiento de von Balthasar, sobre la necesidad de reunificar ciencia, unción y pastoral, como los Santos Padres; Constitución apostólica que acompaña el texto; Prólogo; primeros números (Capax Dei; la humanidad una; la universalidad de la salvación; la tolerancia ante las diferencias; la inculturación y la pluriformidad; las vías clásicas de acceso a Dios a partir del mundo y del hombre; el contrapeso del pecado); los postulantes gustan el método y el ritmo; receso; un bocadillo; Miguel, el párroco, estuvo celebrando misa por la semana aniversaria del ‘Fe y alegría’; el fraile relee el arqueo sobre la Sierra de Perijá publicado por Ángel Viloria Petit;

 

Escenas gransabaneras  de un fraile capuchinoLas labores de la tarde

Tiempo de sexta (hora litúrgica) y lectio divina (terminan 1Cor); almuerzo, siesta; en la tarde avanza en la lectura de ‘El Señor’ de Guardini; Wolfan, uno de los postulantes, está interesado en saber algo más de este pensador; los formandos laboran en la limpieza y ordenación de la biblioteca de esta casa.

Encuentros y planes misioneros

Una caminata vespertina es ocasión de encuentros fortuitos; pasó por la biblioteca municipal a saludar a Oswaldo, el director; topó en la calle con Erubí, quien comenta que va a dictar un curso de cocina naturista; el fraile pasará el dato a Miguel, el superior, a ver si quiere contratarla para que dé el curso a Lilia, cocinera del convento; tropezó con Rufo, de Pampatamerú, quien manifiesta que no están siendo visitados pastoralmente desde Wonkén; más tarde retoma este tema en diálogo con Miguel; tal vez en la segunda ronda puedan incluir a Makutá, Paramán y Pampatamerú después de San Miguel y Waramá; esta enumeración le hace recordar el propósito de obtener un mapa de las comunidades pemones; pasó por el café Colonial; Mercedes, la dueña, se encuentra en Boa Vista, para su fisioterapia; se acercó a saludar a Arturo, comerciante colombiano, autodidacta, lúcido y afable; fue hasta ‘El Quijote’ y regresó; casi una hora, sin contar las paradas; llegó a casa justo a tiempo para las vísperas; presidió la misa (en ausencia del Obispo); homilía centrada en el Evangelio (guárdense de toda codicia); al final de la misa preguntó a la doctorcita devota de San Marcos (la que le recetó a causa de la diarrea, durante los ejercicios espirituales) acerca de las pastillas purificadoras del agua; ella se comprometió a buscar en su guía farmacológica; el fraile y los formandos tuvieron la hora de adoración al Santísimo; tiempo para rumiar la existencia y la Palabra.

Kamakén: hospitalidad desde la pobreza

El fraile conduce hasta S. Ignacio, acompañado por los postulantes; allí recogen una guía que, apenas llegan a Vista Alegre, organiza su regreso con su familia, porque va a participar en las fiestas patronales de San Rafael; en Kamakén los reciben como es costumbre en las comunidades pemones (hospitalidad desde su pobreza); acuerdan un horario con José el maestro y con uno de los miembros de la junta directiva; el jefe está ausente; en la tarde el fraile confiesa y rezan el rosario, en la preciosa churuata que han construido para capilla; esta es una comunidad especialmente fervorosa; se levantan, cada día, muy temprano a rezar el rosario y a celebrar la Palabra de Dios; los líderes religiosos son Atansén, Mercedes y dos jóvenes, hermanos de sangre; la noche se hace diálogos de hamaca y sueño tempranero.

Asamblea comunitaria

Levantada, aseo, cafecito gracias a Argelia, esposa de José; confesiones, misa; homilía centrada en el Evangelio; Mercedes hace de traductora; en la mañana el fraile hace una reunión con José, Mercedes y algunos más, para que se apropien del contenido de ‘Ministerios laicales’; mientras, los postulantes juegan con los chiquillos; en la tarde, al igual que en monte Bello, asamblea comunitaria; todos aprueban los acuerdos de Campo Alegre y Mapaurí; surge un tema inesperado (las visitas de Guadalupe y Manrique, predicadores laicos itinerantes, han causado confusión); el fraile realiza las aclaraciones pertinentes, especialmente en relación a la eucaristía; lanza una pregunta para la asamblea del día siguiente (un tema clave para la siguiente visita); los postulantes tuvieron actividades con los pequeños de la comunidad, en la tarde.

Una visita con buenos frutos

Rutina matutina; asamblea extra; los temas propuestos para la siguiente visita son derechos de los pueblos indígenas y participación de la mujer. Comida comunitaria; los postulantes estuvieron jugando y cantando con los niños; el fraile celebra un bautizo para una familia que vive en un caserío; más tarde fue con el carro hasta la orilla del Aponwao, para buscar unos racimos de cambur y llevar unos sacos de cemento, que servirán para la construcción de la capilla de otro caserío; de esos caseríos acudieron a la convocatoria para el encuentro con el fraile; vuelta a casa, en la capital municipal.

Jornada pedagógica

El fraile va a S. Ignacio, dando la cola a la maestra Ana, a la subdirectora del Núcleo de Educación Rural Gran Sabana, esposa de Campos, y a otros dos pemones; participó en el encuentro sobre nuevo diseño curricular; las intervenciones de los docentes pemones son más interesantes que las generalidades de los facilitadores venidos de zona educativa, incluyendo a José Romero; el fraile tomó parte en un grupo grande capitaneado por Gilberto Abati, jefe de Kamarata; con él envió una nota de saludo al P. Jaime, dominico, párroco de los kamarakotos; Abati comenta que la Hermana Manuela no ha regresado a dicho centro misional; Gilberto está motivando a la subdirectora, una pemona, para que vaya a las dispersas escuelas, como lo hace la Hermana Manuela.

Acompañar desde la escucha

Uno de los facilitadores insistió para que el fraile hablara en el grupo; el fraile expresó que estaba allí para escuchar a los docentes de las pequeñas escuelas y luego, en la medida de sus posibilidades, acompañarlos para que acontezca la interculturalidad en la educación; envió mensajes confirmando fechas de visita a Campo Alegre y a S. Miguel de Caracol; hubo maestros de esas dos comunidades y de las dos ya visitadas (Monte Bello y Kamakén); vuelta a casa.

Otra jornada de misión

El fraile y los tachirenses viajaron en el toyota parroquial a Campo Alegre; tardaron una hora en echar combustible, porque sólo hay servicio en la estación de los Llevaneras; en la radio escucharon que los taxistas están organizando un paro en protesta por la escasez de gasolina; es evidente que el problema tiene vínculos con el contrabando hacia Brasil; el combustible vale allá diez veces lo que cuesta aquí. Ya en Campo Alegre, repiten el cronograma de las visitas anteriores. En la tarde, en el rosario, eran 27 personas; aquí no hay el fervor de Kamakén, pero también hay buena respuesta comunitaria. María, la suegra del maestro Belisario, cocina para los visitantes. Los diálogos nocturnos, en hamaca, son parte de la experiencia de las visitas y de la formación.


Reunión, encuentro y formación

Después del cafecito, confesiones y eucaristía; reunión matutina con el jefe, que está a punto de terminar su período, con el maestro Belisario, quien fuera jefe comunitario, un joven que ha hecho curso de medicina simplificada, y otros miembros de la comunidad; almuerzo, siesta; asamblea comunitaria con el tema de la mañana; carta del Papa, textos espigados en el documento de Santo Domingo, proyecto del Vicariato, acuerdos de los encuentros parroquiales de Campo Alegre y Mapaurí; el jefe mostró al fraile un reglamento comunitario que hizo en base a un borrador que le prestara Jorge Gómez, jefe del sector 6; está presente la tarea de luchar contra el consumo excesivo de alcohol y sus secuelas; el fraile promete apoyar sus gestiones ante ‘Proyecto mayú’ (ambulatorio y acueducto), CONAVI (viviendas para nuevo emplazamiento) y el Obispo (capilla de piedra para el nuevo lugar); Benito acompaña al fraile y los postulantes a bañarse en una quebrada cercana al paso de los mineros; aquí, comenta Benito, viene a asearse el veterano Lucio cuando visita Campo Alegre.

Planes para la próxima visita

Asamblea comunitaria; los temas preferidos para las próximas visitas son derechos de los pueblos indígenas y participación de la mujer; la propuesta del Consejo de ancianos es valorada y comentada, más allá de su tarea de orientadores familiares; culminamos la visita con la misa y un almuerzo comunitario; tiempo de descanso; el jefe y el maestro organizan una salida procesional; una joven de San Miguel viaja con nosotros hasta la capital municipal.

Necesario retiro espiritual

Miguel lleva al fraile y a los formandos a la casa de Robles, en Kabayapue; mañana de retiro; el fraile comparte con los postulantes un texto que trata del primer punto del proyecto fraterno, cultivar cuidadosamente la vida del espíritu; más oración; cuidar la calidad de las relaciones interpersonales; cultivar la actitud de servicio, especialmente en casa y en las pequeñas comunidades.

El BM y el BID

El fraile prepara lo necesario para la salida a S. Miguel de Caracol; vinieron a casa unos miembros del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo, vinculados al proyecto Canaima, un proyecto que forma parte de un ambicioso plan mundial de protección del medio ambiente y de aprovechamiento de la biodiversidad; uno se mostraba muy amable, otro hacía preguntas penetrantes y un tercero tomaba notas (una de las que hizo fue cuando el fraile habló del crecimiento de la conciencia crítica en medio de los pemones, durante el conflicto del tendido eléctrico); el que llevaba la voz cantante se quejó de la tiranía del tiempo y se despidió; el fraile los acompañó hasta la Catedral; el vocero dio una pequeña limosna; allí presentaron al fraile la Ing. Esperanza Colón, de EDELCA; el vocero comentó, en voz baja, con uno de los compañeros, ‘parece que tendremos que venir otras veces a dialogar con este cura’.

La ruta del Kukenán

A las 9:30 am el fraile y los postulantes estaban en Campo Alegre, al mismo tiempo que quienes venían a buscarlos desde San Miguel de Caracol; saludaron a la gente de Campo Alegre y siguieron su ruta; dos horas de navegación en el Kukenán, aguas abajo; hicieron una parada en un sitio denominado San Luis, donde quedó uno de los guías, solterón, cosa poco frecuente entre los pemones; ya llegando a San Miguel tuvieron que atravesar un estrecho caño para llegar a la laguna vecina a la pequeña comunidad.

La alegre llegada

El maestro Silvano y un puñado de chiquillos fueron los anfitriones, porque el jefe de la comunidad, suegro del maestro, andaba para el conuco; les brindaron mandarinas; más tarde almorzaron, con sus provisiones, en la mesa de Silvano; el fraile hizo el horario para estos días junto con Silvano; luego presentaron el horario al jefe, quien estuvo de acuerdo en todo; fueron hospedados en una casa cercana a la del maestro y a la capilla; en la churuata de Lucio, el veterano sacerdote pemón, tienen la radio comunitaria.

Entrando en ritmo de la comunidad

Las aguas para bañarse son una charca, tal vez por eso haya tantos niños con problemas en la piel, especialmente en las orejas y en la cabeza; pocas confesiones; rosario; cuarenta personas, diez adultos; esta comunidad parece la más pobre de las que han visitado; los postulantes alegran la vida de los chiquillos, con juegos y cantos; cenan en casa del maestro; hasta el kachiri y el casabe están escasos en esta comunidad; diálogos de hamaca como siempre.

La necesaria asamblea

Confesiones y misa; reunión con Silvano, el jefe y unos pocos miembros de la comunidad; Silvano traduce; en la tarde, en asamblea comunitaria, vuelven sobre el tema; se trata del material titulado ‘Ministerios laicales’, que ya han usado en las otras comunidades; aprueban los acuerdos y se comprometen a ponerlos por obra; insisten en los mismos temas que en las otras comunidades (Consejo de ancianos, derechos de los pueblos indígenas y participación de la mujer).

Las anécdotas misioneras

Un compañero de estos días es ‘Margarito’, un joven que presenta problemas síquicos; él mismo cuenta que un policía pemón lo llevó al hospital siquiátrico de Ciudad Bolívar, lugar que a él no le gustaba, porque allí los compañeros ‘gritaban como locos’, especialmente cuando escuchaban el ruido de las aeronaves; en la noche los postulantes organizaron una fogata con cantos y dinámicas; los chiquillos disfrutan mucho y los adultos se alegran de verlos tan contentos.

De vuelta por el río

Confesiones y misa; desayuno; a las 10:45 am salieron del puerto de la laguna; diez personas; a las 11:37 am se detuvieron en el lugar de Zacarías Javier, donde les brindaron naranjas, kachiri y tumá; por allí pasó el maestro Nazario, a quien comentan que en la próxima gira les corresponde ir a su comunidad y, si pueden, seguirán hasta Pampatamerú, visitando Makutá y Paramán; un poco más adelante, en una quebrada que llaman ‘de los cachicamos’, desembarcó el jefe, con su señora, una joven y dos zagaletones; uno de ellos se llama Raúl, es perito egresado de Kavanayén y vive en San Ignacio; está por aquí de paseo; a la 1:20 pm pasaron por Yuruanikén; a las 3:30 pm llegaron a Campo Alegre; el trayecto de ida y vuelta ha sido buen tiempo para leer y meditar, como suele suceder en los viajes en canoa; el fraile terminó el volumen I de ‘El Señor’, obra clave de Romano Guardini; saludaron a la gente de Campo Alegre, que se encuentran reunidos al finalizar un mayú en el conuco de uno de los vecinos; Silvano viaja con ellos a la capital municipal.

Nueva labor del fraile

Fr. Fidencio deja al fraile en el aeropuerto local; vuela en avioneta de Rutaca a Urimán; descendieron en Wonkén para dejar a Gloria Peña; a las 10:40 am aterrizaron en su destino; la Hermana Olga salió a recibirle; el fraile saludó a Mariano, pariente del legendario Hermano Korta, y a sus trabajadores, en su local comercial; dejó sus cosas en la casa parroquial y fue a casa de las hermanas, para saludar a las compañeras de Olga; Ángeles está en hamaca, con diarrea (perdió el Real Madrid); encontró a la joven Grisel en la cancha de futbolito, donde los muchachos tenían un partido; muchos niños y niñas se acercan a saludarle; la superiora, Janet, estaba en la escuela; están todas contentas por el séptimo grado, que han abierto en este curso; eso significa que tienen clase mañana y tarde, y los fines de semana la Universidad Pedagógica Libertador; así se sale adelante, no hablando paja contra Bush y los oligarcas; son más de treinta alumnos en séptimo.

Urimán: descanso, oración y estudio

Almuerzo, siesta en la hamaca de la salita de la casa parroquial; puede ver noticias gracias al directv de Simón, quien sigue siendo el ‘utility’ de Olga; el tiempo que el fraile pasa en esta comunidad es tiempo de descanso, oración y estudio; confiesa muchachos y muchachas antes de que se ponga el sol; la Hna. Olga está feliz con la ampliación que está haciendo en el ambulatorio; según Simón, necesita más de quince millones de depreciados bolívares sólo para el piso, por el costo de los fletes aéreos; el fraile cena con las Hermanas; un poco de tv antes de dormir; el fraile devora páginas del texto de Estética de Plazaola.

Otra jornada entre mineros y misioneras

Levantada, aseo, desayuno en casa de las Misioneras del Divino Maestro; misa con las misioneras y sus discípulos; los alumnos llenan la capilla; son muy pocos los otros feligreses; es el ambiente corrosivo de la mina; homilía centrada en la fiesta del Divino Maestro; las Midima (Misioneras del Divino Maestro) son buena noticia para Urimán (salud, educación, catequesis, sacramentos...); más tarde hubo actos culturales en la casona y juegos en las canchas vecinas; el animador es Dionisio, el coordinador del Núcleo de Educación Rural de Urimán; al final de los actos culturales bailan chochimán, encabezados por Welimán, anciano de la comunidad de Kapaure; Janet aprovechó la avioneta de Gobernación, que trajo a la Doctorcita Susy, para irse a Ciudad Bolívar;

Necesaria formación permanente

como siempre, en el tiempo libre el fraile hace caminatas por el pueblo y estudia en casa, en la hamaca; páginas de Plazaola; rehace el itinerario intelectual que le trajo a este texto; hace años, cuando todavía estaba en el Instituto de teología para religiosos, pidió al profesor Pedro Trigo que le indicara un teólogo ‘enemigo’ serio (corrigió Pedro: ‘de un proyecto teológico pastoral diferente’): Hans Urs von Balthasar; entonces comenzó a leer dos tomos de ensayos de dicho autor; años más tarde, en la biblioteca central de la Provincia de Castilla, en Madrid, encontró y leyó el primer tomo de Gloria, una estética teológica; en La Merced, en Caracas, topó dos textos sobre estética, el de Plazaola, que ahora lee, y uno que está en la cola, de un tal De Bruyne, dedicado a la estética medieval.

De nuevo a casa

Mañana de lectura de Plazaola; avanza bastante en el texto de estética; combina la lectura con caminatas cortas; no quiere alejarse por si hay chance para volar a Sta. Elena; cerca de las 12:00 m, en avioneta subsidiada por la Iglesia adventista norteamericana, con piloto gringo, llamado Roberto, junto con dos mujeres embarazadas referidas por la Doctora al hospital municipal, el fraile viajó a la capital; aterrizaron en la pista de Maurak; tomó un taxi a Sta. Elena; el taxista estaba llevando al preceptor de varones internos de la Escuela Granja, un pemón, vestido con las chaquetas de safari, que tanto gustan a los pemones ‘ilustrados’; a las 2:00 pm estaba en casa, almorzando; no ha llegado Garik, el nuevo párroco; el fraile conversa con el Obispo para ponerse en sintonía con la cotidianidad local; todo bien, gracias a Dios.

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